Plagar, el graffiti desde el Bronx a La Plata Leandro de Martinelli. La Plata: Malisia, 2017 (122 pp.). ISBN 9789873972485

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Juan Francisco Di Meglio

Resumen

Plagar, el graffiti desde el Bronx a La Plata, es un libro escrito en 2017 por el periodista Leandro de Martinelli y publicado por Malisia, editorial independiente de la ciudad de La Plata (provincia de Buenos Aires, Argentina).


En él se recoge un trabajo de investigación transdisciplinar que aspira a una desnaturalización tanto de la actividad como de los presupuestos del pintar graffitis, a la vez que se propone trazar una suerte de genealogía que, como su título indica, une dos latitudes: el Bronx y La Plata. Podemos entonces decir, a modo de introducción, que Plagar es un viaje que, vía graffiti, unifica geografías diferentes, con el trasfondo de algunos de los grandes temas de los estudios urbanos: los modos de habitar la ciudad, el arte callejero, la especulación inmobiliaria, la gentrificación, la privatización de las ciudades contemporáneas, entre otros. El libro se desarrolla bajo una constelación sincrética de tradiciones y aportes teóricos, desde la historia de la arquitectura, el urbanismo, la comunicación, la fotografía, la teoría social del gusto, a los orígenes del graffiti en Nueva York y su desarrollo en la ciudad de La Plata. Tal como los graffiteros, que intervienen en el espacio urbano a su gusto y rompen con un supuesto orden dado, de algún modo similar actúa la edición de este libro. Entre las numerosas imágenes, que a veces conviven en una página con partes del texto, y una distribución rupturista de este último (con variaciones de tipo de letra, tamaño, ubicación y dirección), los editores de Malisia logran alterar el orden “normal” de un libro ensayístico, generando allí una experiencia estética particular.


El trabajo está organizado en cinco apartados y cuenta, además, con material fotográfico tomado por el propio De Martinelli. Una introducción y los apartados —por orden de aparición, “arquitectura”, “ruinas”, “graffiti” y “post scriptum”— organizan la estructura formal del texto, la cual permite indagar y vehiculizar una serie de preguntas y tesis que resultan rectoras del libro. Así las cosas, Plagar interpela nuestro sentido común visual (Caggiano, 2012), en tanto mapa cristalizado de forma “natural” o “inherente” a la sociedad misma que une imagen y representación. Se pregunta al respecto por qué se asume una relación directa entre vandalismo y graffiti, expresado este último como una irrupción en las paredes de las ciudades, las que De Martinelli diagnostica como un gran continuo de espacios privatizados, producto de su hipermercantilización y transformación en un bien de consumo capitalista más.


Otra de las ideas fuerza con la que nos nutre el libro, formulada a modo de pregunta, es por qué el graffiti, a diferencia de otros estilos primero estigmatizados y luego funcionales a la industria cultural, todavía ofrece resistencia a dicha asimilación y/o cooptación.


Desde esa interrogante, De Martinelli indaga en la persistente irritación que produce el graffiti. “Los vecinos y las autoridades municipales siguen tan alertas hoy como hace medio siglo” —dirá el autor— ante intervenciones muchas veces vistas como una suerte de “contaminación visual”, un ruido, una interferencia en la arquitectura que a tantos vecinos altera y por la cual este estilo de arte callejero no sería del todo aceptado dentro de las galerías artísticas. Y aquí el final del título es relevante, ya que tanto el autor como la editorial Malisia son platenses, y así, cual etnógrafo visual, De Martinelli analiza también el graffiti que ve, el que hacen en las paredes de La Plata, la ciudad que habita.


Como la segunda parte del título indica, Plagar se sitúa entre el Bronx y La Plata, y desde allí compone una apuesta genealógica que unifica dos geografías dispares y distantes. Desde su pluma, De Martinelli traza un hilo invisible que une al Bronx de mediados del siglo pasado, aquel gueto de negros y boricuas donde se intervenían paredes, se resistía a la racialización del espacio y los incendios cotidianos, con La Plata, la ciudad moderna y planificada de Pedro Benoit, la universitaria de Dardo Rocha y Joaquín V. González, uno de los semilleros de música y graffiti más importantes del país.


De Martinelli nos presenta al graffiti como un GPS para recorrer las paredes de las ciudades hechas crudas mercancías. Desde el Bronx a La Plata —con especulación inmobiliaria, proyectos de modernización “desde arriba” y soluciones habitacionales defectuosas de por medio— emerge desde las ruinas de la ciudad moderna, como una suerte de efecto simbólico no deseado ni previsto, un modo especial de inscribir y espacializar una identidad sobre esos restos. Identidad personal, en primera y última instancia dirá el autor, ya que dicha inscripción en las paredes no responde a un proyecto colectivo o de denuncia, sino que busca la afirmación de un yo en la multiplicación de la marca personal, del tag. Pintando los muros, para no ser un ladrillo más de ellos, los graffiteros convierten cada ciudad en un territorio en el que se compite por la proliferación de la estampa, de la marca propia.


El libro nos devela lateralmente que el desarrollo de la práctica del graffiti es también el de una subcultura juvenil. En Plagar se ve cómo no hay casualidad temporal entre la irrupción en los márgenes del Bronx de identidades ancladas en pandillas ligadas a la violencia urbana, al graffiti, al breakdance y al hip hop, y la de aquellas nacidas en clubes de fútbol o colegios secundarios para el caso platense, teniendo ambas como mar de fondo el detrimento de los proyectos identificatorios de los “grandes relatos”, el principio de crisis de las instituciones insignia de la modernidad y la representación política. El graffiti es, así, más que la mera cáscara del vandalismo; es motor de sociabilidad urbana, la forma de construir identidad por parte de muchas y muchos jóvenes, de canalizar deseos y pulsiones que no necesariamente caben en partidos políticos o en facultades de Bellas Artes. Esto se ve claro, dirá De Martinelli, en la ciudad de La Plata, donde la práctica callejera altera “el imperativo higiénico de la metrópoli moderna” (p. 24) para enfrentarse a las políticas municipales (en especial a las de Julio Alak, pero también a las de Pablo Bruera y Julio Garro) de especulación inmobiliaria, Código de Ordenamiento Urbano mediante, y de “ciudad limpia”.


La mirada de De Martinelli sobre el graffiti y los graffiteros es de media distancia. En su libro se oscila entre la fascinación y la crítica, una tensión entre belleza y fastidio. Por una parte, hemos visto cómo el graffiti denuncia y devela las ruinas de una ciudad después de la demolición de su patrimonio histórico y la irrupción de grandes torres anónimas. Sin embargo, más allá de su irreductible capacidad de crispación visual, el graffiti permite descargar una indignación funcional contra un vandalismo de fondo inofensivo, velando aquel de los peces gordos: las inmobiliarias, las constructoras y la política funcional a ellas.


Las páginas finales de Plagar coronan al libro con un pesimismo agridulce. La especulación inmobiliaria parece ser política de Estado, transversal en la política argentina en general y en La Plata en particular. Sin embargo, se reconoce que el intenso fenómeno de arte urbano desarrollado en La Plata en los últimos años ha poblado la ciudad de colores y diseños que, según nota De Martinelli, han hecho más por la educación visual de los ciudadanos que la propia Facultad de Bellas Artes. La ciudad todavía conserva algunas bellezas, y entre los “espectadores urbanos” crece la idea de que las paredes pueden tener algún “fuero” para ser intervenidas, substancia esta que, nos apunta De Martinelli, debemos intentar utilizar para convencer a quienes insultan graffiteros para que redireccionen sus fuerzas hacia el ruinoso Código de Ordenamiento Urbano, la especulación inmobiliaria, las constructoras que con sus retroexcavadoras derrumban nuestro patrimonio histórico, arquitectónico y afectivo.

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Cómo citar
Di Meglio, J. (2020). Plagar, el graffiti desde el Bronx a La Plata. Persona Y Sociedad, 34(1), 191,194. https://doi.org/10.53689/pys.v34i1.312
Sección
Reseñas
Biografía del autor/a

Juan Francisco Di Meglio

Facultad de Trabajo Social. Universidad Nacional de la Plata, Argentina.

Correo electrónico: dimeglio.juan@gmail.com